La clase de manejo

Saber es trabajo, elaboración, ensayo-error, una elaboración continua e inacabada del sentido y el valor de la experiencia humana”.
“[…] el conocimiento no es una determinada información o discurso acerca de algo, sino un modo de relacionarnos con el ser, con el ser del mundo que nos rodea y con el propio, si es que se puede separar”.
Marina Garcés. Nueva ilustración radical. 2017.

 

Durante muchos, muchos años me resistí a manejar. Recuerdo las clases de manejo que mi padre le daba a mis hermanas, eran siempre tensas. Recuerdo cuando mi madre quiso manejar y casi se voltea por una pequeña ladera, lo que fue todo un drama enredado con otros problemas económicos, de poder, de “poder y no poder”, de autorización y habilidad.  Creo que existe toda una argumentación de miedo sobre que las mujeres seamos capaces de manejar.  Pero vamos paso a paso.

Hoy volví de mi segunda clase de manejo con el profesor Roberto, quien pensé me caimanearía por no darme el recibo en la primera clase. Soy desconfiada porque el país, las noticias, los rumores, lo que se sabe, lo que se dice, es “cuidarnos” siempre de un otro que no se muestra claro. Tampoco daba para tanto, los datos coincidían pero siempre queda un resquicio de duda. Le pedí que firmara un recibo chacalísimo en una hoja de las agendas que regalan en las universidades, con muchos comerciales, con color de tinta morado, su nombre -que escribí mal- y su firma.

Supongo que enseñar a manejar no es fácil. Tengo claro que enseñar algo no es fácil -llevo años siendo profesora. Roberto lo ha hecho muy bien, es paciente, es agudo, también atento a lo que sucede.  Es un buen profesor.

Pero ¿qué pasa?, ¿por qué me resulta tan intenso aprender a manejar? ¿Por dónde comenzar? Volví a casa ayer, pero especialmente hoy, con un subidón super jevi. ¿Qué cosas operan para que me pueda tanto?  Son varias cosas.

Puebla ha crecido demasiado, cada día hay más autos. Que no se me malinterprete, solo que la ciudad crece pero la calidad de los ciudadanos conviviendo en esta ciudad no madura.  Según e-consulta “en Puebla hay un vehículo por cada cuatro habitantes, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI)”, lo que parece ser muchísimos autos.  Pero el dato tiene más potencia cuando nos lo plantean así: “Hasta 2015 se contabilizaron en Puebla 1 millón 366 mil 819 unidades vehiculares, mismas que divididas entre los 6.1 millones de habitantes que hay, resulta uno de cuatro automóviles por cada ciudadano”.  Yo no manejo hasta ahora pero soy buena observadora tanto cuando soy copiloto como cuando soy peatona, y siempre quien tiene el alto poder es quien maneja, es decir quién lleva auto.

ESCALA DE VALOR EN LA CALLE EN RELACIÓN A LA MOVILIZACIÓN: En primer lugar tenemos a los autos grandes y pesados -microbuses, camiones, autos de transporte público; en segundo lugar tendríamos todos los demás autos aunque puntean las camionetas enormes de las madres de familia poblanas, luego todos los demás autos; en seguida tendríamos las motos, después las bicicletas y al final de la escala: peatones. La fuerza y el poder se mide por el tamaño y la manera de imponerse a otro. Especialmente de cómo también los hombres se imponen sobre las mujeres “por no saber manejar”… como ellos.

La selva de asfalto, nunca mejor adjetivada, da pánico. Es curioso porque como apuntaba mi profe Roberto, ¿cómo es posible que en una ciudad donde se maneja generalmente a 40 kms o 60 kms por hora la gente tiene mayores percances? Esto me hace pensar que cada quien quiere correr a su gusto, tiempo y conveniencia. Siempre hay alguien más quien tiene  la culpa. Es una sociedad automovilística neurótica e histérica de la nada.  También he vivido en CdMx y puedo afirmar que las dinámicas son otras, que hacen un flujo de autos mas cordial, defensivo sí, pero con la intensión de que sea mas fluido. No como de un pueblo asustado reaccionando frente al crecimiento. Espero que solo sea un síntoma adolescente de los cambios que confronta esta ciudad hoy.

Otro elemento importantísimo de este paisaje salvaje es el claxon. Cualquier falso movimiento, cualquier desvío, cualquier alto en el que nadie se mueve, es motivo de escándalo.  Recuerdo bien que cuando vivía en el Centro (Histérico) de la ciudad de Puebla era casi como para enloquecer el uso que conductores -y sí, generalmente hombres- hacían del claxon. Era entretenido ver cómo querían que la gente se moviera para que pasaran. En verdad he deseado con todo mi corazón y se lo he pedido a la universa que pudieran volar y llegar antes que nadie a sus destinos, pero no tengo claro si ha resultado. Cuando se aferran al volante para hacer sonar el claxon, con la mirada perdida, el gesto descompuesto, se ven tan horribles. Se ven horribles porque también es expresión de su frustración. Que duro -pensaba- debe ser manejar y que la gente no se mueva a como te gustaría, allá en tu mente…

Este es el panorama que me espera como conductora: una congestión vehicular que incrementa en más de la mitad de tiempo de traslado. Hace tiempo leí en un blog sobre la mentira y el engaño que ha producido el automóvil como un bien material, como un eficiente transporte público y su plusvalía simbólica. Me dejó pensando que el problema se agravó cuando nadie reguló el número de automóviles vendidos, lo que ocasiona tráfico, más gastos en gasolina y por supuesto, daños a la ecología. Ahora no lo puedo encontrar, pero valdría la pena darle una segunda repasada a ese texto.

Un poco todos estos elementos significan para mi acceder y aceptar entrar a un sistema vial de ciertas responsabilidades pero también de soportar tantas cosas. Me acostumbré en Barcelona a llegar caminando casi a cualquier lugar. En esa ciudad aprendí que hay diversas maneras de transportarse y que todas pueden convivir y ser amables con el entorno pero también con la ecología. Podías llegar en bicicleta, podías llegar caminando y aunque a un precio más elevado pero bien eficiente, estaba el metro y el autobús… y bueno el autobús nocturno que era una pesadilla esperar pero el precio lo valía por mucho.

Hasta aquí dejo la parte 1 de este texto vomitivo-reflexivo. Mañana espero profundizar en la parte corporal que me deja la experiencia sináptica: cluch, freno- velocidad, cluch-freno….

 

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Feeling so real

Entonces sentí que desperté. Como si hubiera estado ausente del mundo, de mi cuerpo, de todo lo que me rodeaba. Desperté. Ayer que me despedí de él, de declarar mi amor, de saber que el tiempo es injusto y la distancia parece absurda, me subí al metro. Las puertas se cerraron, el metro comenzó a avanzar, su imagen comenzó a desdibujarse. Aún sentía los besos en mis labios. Me puse lo audífonos y le di play a la lista. Estaba inmersa en mis pensamientos cuando comenzó la voz a cantar

Some system rockin’
Set it up dj

y luego esas notas del teclado y la voz de la chica

I’m feeling so real
yes yes here we go!
I’m feeling so real

Tuve una sensación que invadió todo mi cuerpo, me sentí tan presente y conectada con todo, como en un subido, me sentía ocupando el lugar en el espacio, cada molécula, cada respiración de la gente en el vagón, cada pelo de mi cuerpo, me sentí en un vació tan lleno que me dio miedo y sentí que la muerte estaba muy cerca de mi.

Esta canción de Moby esta muy signada en mi memoria. La escuchaba cuando comenzaba a ir a los graves, a mi abuela le gustaba mucho, ella me veía tan prendida que me decía: -¡Ponla de nuevo mijita! Y luego C me la recordó, después de muchos años sin escucharla. Debe ser que tengo una asociación entre sensaciones, memoria corporal y subidón. Es una canción que me recuerda cómo cambiaron muchas de mis percepciones sobre el mundo después de la aquella primera tacha.

Por otro lado esa declaración de amor, la imposibilidad, ver el riesgo de perderse en el otro, tener un poco (¡o un chingo!), de miedo, ese poner sobre la mesa y forzar al cerebro y al corazón ver las cosas de otra manera, aprovechar esos sentimientos, me hicieron sentir tan real y tan presente.

Supongo que es

Hito Steyerl

Natalia me recomendó a esta autora. Soy pésima para retener nombres y no recordaba que ya sabía de su obra más que de sus textos. “Los condenados de la pantalla” es el texto que Natalia me recomendó, incluso me regaño por no conocerla.

Cultura Visual

Mirada descorporeizada

Visión del ojo de Dios

Espectador múltiple

Imagen pobre

Similitud entre la imagen militar-entretenimiento-información-pornográfica.

Metrópolis – Hito Steyerl

 

Me agarra el seno

El sábado pasado un tipo me agarró un seno, el izquierdo, me lo agarró con toda su mano. No es la primera vez que un hombre, gay o hetero, lo hace. No me sorprende y tampoco me enoja. Pero sí me deja pensando en la manera en que nos relacionamos con nuestro cuerpo, el espacio y la situaciones. Dos de las veces que me han agarrado un seno, me quedo oscilando entre la curiosidad y la reflexión. En ambos casos era de noche y habían alcoholes de por medio. El cuerpo de la mujer siempre es un aspecto disturbante en el espacio. A través de los medios de comunicación que objetualizan nuestros cuerpos, la idea eterna y permanente de poder tocar “eso” que esta ahí se extiende en nuestros criterios. Pero no en el de todos, en realidad en el imaginario masculino, pero no en el femenino.

Esta semana estuve reflexionando sobre esos roles de género que son permitidos, alentados y hasta aplaudidos según quién realice qué cosa.

Uno. Mi amiga Agnija me relataba sobre un doctor de su natal Letonia que afirmaba que “el problema no es la emancipación de la mujer, sino la degradación del hombre…”. Esto nos llevó un tiempo aclararlo entre ambas. Yo preguntaba, ¿entonces la mujer debe volver a casa, quedarse ahí, echar atrás décadas de lucha? ¿es la responsable de que todo va mal?

-Nop nop.. él no dice eso…

-¿entonces? ¿a qué refiere este doctor?

-En un apartado habla sobre la situación de la sociedad en general… como ejemplo menciona los países nórdicos, en los cuáles la familia ya desapareció como núcleo social… porque la mujer es bastante estudiada e independiente… por lo tanto se ven solamente los fines de semana para intercambiar chamacos, ir a un restaurante y ya… y una de las causas es eso que las mujeres cada vez son más emancipadas… pero al mismo tiempo la mente masculina se degrada… no hay un interés por parte de hombre a evolucionarse… Solamente dice que el hombre cada día es más consumidor, más tele, más chelas, más fut… y se degrada… sin embargo la mujer está en un proceso interminable de un deseo de superación…

  • ¡Verdeeee!, ya entendí.
  • …y de allí empieza el problema de la sociedad en general. Por eso también la situación en mi país, por ejemplo, muchas mujeres hermosas, educadas, inteligentes… y solas.. queriendo tener pareja… no encuentran… porque no vas a agarrar a un imbécil básico..”mejor sola que mal acompañada”… jeje
  • ay canijaaaa, ciertooo, estamos frente a una crisis.

Esto resonó muy fuerte en mi cabeza. Lo seguimos hablando para tratar de entenderlo mejor. Si bien es cierto que la mujer a través de la historia ha tenido que desplazarse a para ocupar varios espacios: pienso en la segunda guerra cuando las mujeres tuvieron que ocupar el lugar en las fábricas y realizar las “labores propias masculinas” pero a la vez, seguir cuidando de los hijos, del hogar y a saber cuántas cosas más; también pensé en las madres solteras, en las mujeres empresarias, etc… ¿A qué se refiere este interés por evolucionar? Si la evolución puede entenderse como “un proceso que deben atravesar algunas cosas y que consiste en el abandono de una etapa para pasar a otra, ya sea de manera gradual o progresiva”, entonces no estamos entendiendo nada. Esta evolución sería la invitación a dirigirnos hacia una mejor sociedad conjuntamente.

Dos. El jueves fui con otra amiga a ver la película “Me quedo contigo” de Artemio Narro, una película que como el director mismo describe, es provocadora. En el inicio se presentan las protagonistas pero no de manera velada, muy cercano a cómo somos los grupos de mujeres, e incluso con nuestras amigas jotas, cuando no hay “hombres” alrededor.  Digo que ese espacio de encuentro siempre es velado porque las mujeres no hablan de sexo de manera simple y llana, no dicen groserías, en corto, “no tendrían esas formas de ser tan masculinizadas”. Pero ¿qué debemos entender como formas masculinizadas? Hablar crudamente de sexo, referirse al otro como un entretenimiento sexual, como un objeto del que se adquiere un beneficio. “Eso no lo hacemos las mujeres”. Toda la película cruza por incómodas situaciones y lugares donde no habíamos visto a las mujeres: violentando y sexualizando el cuerpo del otro y como diversión a la vez. Esto me recordó a “Viólame” (Baise-moi,) de Virginie Despentes pero como el mismo director puntualizó frente a mi observación sobre los personajes y las situaciones como un guiño a esta película, ciertamente al final de la película de Despentes hay una moralización que cruzan las acciones de los personajes, que en “Me quedo contigo” no. Esto me dejó pensando que el problema no era el género si no las acciones humanas que toman forma a través de quién tiene cierto poder.

Tres. Dos eventos el fin de semana.

A) ¿Quién tiene el poder de qué? Un chico muy seguro de sí mismo viene conmigo y me dice: ¿bailas conmigo o te regaña tu novio? Dos cosas me chirran en la cabeza como un loop novio/control. Nuestro ideal egoísta e individualista eso suena a un reto del tipo “escápate conmigo”, algo que me vuelve a chirriar más. Bailamos, su cuerpo se me repegaba y decididamente le digo: – ¿me estás joteando durísimo no? -…desde hace tres horas…  En corto, decidí irme de la fiesta y ya no hablaré del dispositivo de vigilancia entre mujeres, solo diré que una chica me increpó que yo estaba joteando con uno mientras estaba con otro, una siempre es sospechosa.

B) Esa misma noche y en la siguiente fiesta, en una charla de balcón, un tipo me toca el seno. Recuerdo esa vieja escena repetida algunas veces.  ¿Qué hubiera cambiado las cosas? ¿que me preguntara si podía hacerlo? ¿que jode mucho la actitud de niño de lo tomo y me hago el loco? ¿el sistema de significación de deseo sobre un seno y el tocar? Yo misma he sido partidaria de la máxima “ve y agarra aquello que quieres, si te dan un manazo pues ya sabes que no debes arrebatar”. Lo molesto es que esta idea-práctica se repite extendidamente, en el metro, en la calle, en la cabeza de los hombres… Me encantaría entender cómo opera esta situación. Me imagino al tipo pensando en cámara lenta, pensando y mirando mi seno, ¿se cuestionará si lo agarra o no?, ¿será solo un impulso? Y después de agarrarlo, ¡ah! porque no fue un tocar sino un agarrar, ¿qué pensará? El cuerpo femenino esta ahí para tomarse, está ahí para conquistarlo, las mujeres seguimos siendo una tierra natural de la idea de conquista –conquista: apoderarse de un lugar, como un territorio, una ciudad, etc., por la fuerza, especialmente con armas-. Me sorprendo, no mucho, después de que me agarra con toda su mano abierta el seno izquierdo, -¿qué te pasa? ¿en qué momento crees que puedes tocarme sólo porque se te ocurrió? ¿Qué sentirías si te agarrar los huevos solo porque se me ocurre? Y tal vez eso debí hacer, tomarlo por desprevenido y meterle la mano entre las piernas.

Cuatro. Después de años sin ver a mi querida amiga y mentora Maritza, nuestra charla derivó a preguntarnos, después de compartir varios sucesos en relación compañeros de trabajo y amigos, ¿qué les pasa a los hombres? ¿por qué les importa tanto su postura superior frente a una mujer? Cuando ellos hacen determinadas cosas que no nos gustan, en las que abusan de un supuesto poder que da el género, que viene de la creencia de que una debiera ser dócil, frágil y dependiente de un hombre, cuando esto no sucede ni se asegura, ellos se enojan mucho, una queda como la loca, la golfa, la provocadora, una se merece lo que le pasa por salirse de esas parcelas en las que debiéramos quedarnos. ¡Tome para que aprenda! Maritza me invitaba a usar la estrategia, realizar las mismas formas en que ellos operan. Hablábamos sobre que las mujeres bajamos la cabeza, somos más comprensivas, en nosotras cabe la cordura y todos esos cuentos de dominación que nos han contado. La mujer no debe ser violenta, no debe abusar, debe perdonar… Esa era la propuesta, usar las mismas estrategias con las que se conducen los hombres. Y me parece que puede funcionar, ¿cómo será verse en ese espejo?

¿Será que los hombres no están evolucionando? ¿Será que como dijo Artemio, no se han enterado de que este mundo ha cambiado demasiado? ¿Será que necesitamos ir un poco más de la mano en un intento de pensarnos conjuntamente hacia adelante más que hacia atrás?

Bugeye,”Never Let You Go”

Conocer a una banda o una canción que me sorprenda, me emocione y me de esperanza siempre es un gusto. El conocimiento viene de donde menos lo imaginas. Pero además de que me conquista el oido, me conquista la imagen. Después de escuchar la canción Never Let You Go en la transmisión de Steve Lamacq en BBC6, y para afianzar mi conocimiento corro a spotify a guardar la canción… nada. No me sorprende, aunque me doy el “lujo” de pagar Spotify nunca tienen nada, aún así parte de mi canasta básica. Corro hacia Youtube para afianzar mi nuevo conocimiento, ahí sí que están y luego voy a facebook… la banda es muy nueva, recién  “A 1064 personas les gusta esto”, descubro en su página de facebook.

Video “Never let you go”

Bugeye, etiquetado, seguramente por ellos mismos, como: Indie, garage disco, procendentes de Londres. El track que he escuchado resulta ser su EP Never Let You Go, que saldrá el 8 de julio de este año, a través de  Repeat Records/Badger Recording Co, evidentemente a través de iTunes. La banda conformada por Angela Martin (Voz, Guitarra), Paula Snow (Bajo) y Jack Houston (batería), tienen inspiraciones riot grrl en influencias como Sleater-Kinney, Le Tigre y Gossip. Se trata de una banda que ya había figurado anteriormente en la escena underground de Londres, pues reaparece casi quince años después de “Disco Dancer” no habían realizado mucho.

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Pero, el video. 

El video que encuentro en youtube para el single Never Let You Go fue dirigido por Emma Nathan, y  trata sobre  la violencia doméstica y la venganza. No solo la edición, los movimientos coordinados del baile, la luz, y una edición que me atrevo a llamar impoluta, resulta ser una analogía entre el baile, el encuentro y la idea de encontrar el amor. Así como lo resumió Café Tacuba sobre el “Baile y el Salón”, la vida misma en la que encuentras un amor en el baile de la vida. Pero en este video que muestra la repetición de imaginarios sobre el amor, relata las maneras en que el probablemente nos conducimos en el proceso de encontrar una pareja. En una leyenda del video que muestra “Lie to me and say you love me”, resulta el detonante de todas las ideas románticas que permanecen en nuestro chip cultural amoroso. No solo de las mujeres sino de hombres y de todo el colectivo al que pertenecemos. La pareja se encuentra en la pista de baile, se enganchan y bailan. Bailan con ritmos repetitivos que son la metáfora de las relaciones amorosas, siguiendose los pasos de manera divertida. Uno decide llevar el paso, un juego seductor hasta que se torna turbio, repetitivo y luego extraño, con movimientos que nos recuerdan los juegos de poder así como de violencia. Pasos que ya no queremos hacer, pasos que seguimos repitiendo por pura cotidianidad, hasta que se torna violento. Ella termina amarrando a su compañero, dejándolo tirado e inmovilizado para seguir a una continuidad de superarlo y buscar una nueva pareja en la pista de baile de la vida.  La vida amorosa parece que sigue siendo el símil del baile acompasado, del ir y venir y ceder, es lo que nos provoca Bugeye en esta canción y en este video.

Lo que me emocionó de esta banda y el video es el compromiso que provoca la música para abordar temas cotidianos, sobre el amor, sobre nuestras ideas de cómo conducirnos con qué tema. La música es un arma fundamental para hacernos reflexionar sobre asuntos que imaginamos pero que no siempre resultan como desearíamos. Hacer una pausa para abordarlo desde este punto de vista no solo resulta lúdico sino reflexivo y qué mejor que con ritmos cercanos al post punk comprometidos.  El riot grrrl hablaba sobre las mujeres, me atrevo a decir que si bien hay un sesgo importante sobre el amor y las mujeres, también podría tratarse sobre un tema general que es el amor.

Para escuchar a Bugeye

En Soundcloud 

y para ver el video Never let you go

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Conocemos a través de la experiencia encarnada, aquella que permite vivir el mundo desde nuestras carnes, que nos permite conformar la subjetividad. Impresiones, olores, sabores, tactos, sonidos e imágenes nos anclan a momentos que resultan detonadores en el futuro de la memoria. El olor de los frijoles que cocinaba mi abuela conjuntamente al sonido de una olla express al fuego, la luz de la mañana entrando por el pasillo que lo hacía ver más largo, casi infinito… Una serie de elementos que nos impresionan a través de los sentidos o su conjunción, permiten generar no solo una experiencia estética sino, también, un detonador de entendimiento, de afecto, de anclaje a una situación que después evocamos a través de la memoria.

 

Desde hace tiempo, mi rutina me obliga a la ducha de la mañana. Poquísimas veces puedo tener la experiencia de la ducha nocturna, a veces más por un asunto de costumbre y rutina. Estos días de lluvia, me han obligado a tomar una ducha nocturna

educacion

¿En qué se ha convertido la educación?

El sistema hipercapitalista que hace de la educación un aplantilla más de las transacciones de consumo, mercantilización y privatización,

El juego de la mercantilización: yo empleada (profesora) ofrezco un servicio a mi cliente (alumno- y sus padres), esta nueva lógica permite el rejuego de “hacemos que estudiamos” “hacemos que aprendemos” “hacemos que enseñamos”. Al cliente lo que pida. El cliente no quiere aprender, el cliente quiere una buena nota, para eso paga, no para aprender de sus errores y procesos.

Ser parte del ensamblaje de gente que valida su prepo

violencia

 

cosas

acciones que hacemos, sí, hombres, mujeres y demás personajes del coletivo, con nuestras expectativas del amor, del encuento sensual.

guerrilla girls

https://thesubjectofplace.wordpress.com

https://www.facebook.com/bugeyemusic/

riot grrrl

https://www.theguardian.com/music/gallery/2013/jun/30/punk-music

The video was directed by Emma Nathan, and is about domestic violence and revenge. Watch it below.

http://koolrockradioofficial.blogspot.mx/search/label/Bugeye

http://www.arteypoliticasdeidentidad.org/?cat=1

http://www.arteypoliticasdeidentidad.org

https://es.wikipedia.org/wiki/Ruth_Ellis

Imágenes-Fábula

– ¿Por qué nos encanta tanto la imagen de la destrucción?
– Porque es más fácil destruir que construir, además de que te da subidón.
– Y ¿qué con las imágenes de destrucción por el tiempo y el humano?
– ¡Ah! esas son imágenes-fábula, nos quieren dar el mensaje del poder de destrucción de lo humano sobre la naturaleza, pero eso nadie lo reflexiona…

 

[Fue un 26 de abril de 1986 cuando uno de los reactores de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania explotó, causando un desastre radiactivo jamás visto en este país. Los habitantes del pueblo Pripyat que se encontraba cerca de la plata, tuvieron que abandonar la ciudad y llevarse solo necesario.]25 fotografias que muestran la tragedia de Chernobyl

 

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Music is my lover

He decidido que este año mis pensamientos profundos y reflexiones estarán encaminadas a la música. Me he quedado con el ánimo de escribir mas sobre música, de encontrar otras formas en las que se un dínamo que articula la creatividad, subjetividades, épocas, sensaciones, sentimientos, memoria, archivos, materiales….

Odio las reseñas. Generalmente las reseñas parten de maneras subjetivas de abordar las bandas y sus creaciones, ya ni é, sino criticando bajo supuestos que se sacan de dónde, de lo cool, de la propia perspectiva, de las modas… Aquí un dilema, ¿cómo se puede escuchar la música para realizar invitaciones no solo a oir?

Particularmente creo que la música contiene una parte importantísima y vital en relación a la experiencia. Una canción nos recuerda a alguien, a un tiempo, nos lleva a paisajes, genera atmósferas. Es demasiado física, se baila, se canta, se toca, se escucha… sensorial.

Poncho de la Santa Sabina en algún disco, tal vez en el “Símbolos” o “Santa Sabina” agradecía a la música porque le salvaba. Ciertamente es una cuerda de a que una se puede sostener.

Para inaugurar estas entradas, dejaré esta hermosa versión de Gus Gus, una banda que me sigue emocionando hasta las lágrimas, con quienes he crecido y sigo admirando hasta sus últimas producciones. Esta es una versión de “Belive” del disco Polydistortion de 1997 de la siempre maravillosa 4AD, en pleno descenso de la movida raver. Siempre me recuerda a una persona con quien disfrutaba mucho mucho bailar.