Me agarra el seno

El sábado pasado un tipo me agarró un seno, el izquierdo, me lo agarró con toda su mano. No es la primera vez que un hombre, gay o hetero, lo hace. No me sorprende y tampoco me enoja. Pero sí me deja pensando en la manera en que nos relacionamos con nuestro cuerpo, el espacio y la situaciones. Dos de las veces que me han agarrado un seno, me quedo oscilando entre la curiosidad y la reflexión. En ambos casos era de noche y habían alcoholes de por medio. El cuerpo de la mujer siempre es un aspecto disturbante en el espacio. A través de los medios de comunicación que objetualizan nuestros cuerpos, la idea eterna y permanente de poder tocar “eso” que esta ahí se extiende en nuestros criterios. Pero no en el de todos, en realidad en el imaginario masculino, pero no en el femenino.

Esta semana estuve reflexionando sobre esos roles de género que son permitidos, alentados y hasta aplaudidos según quién realice qué cosa.

Uno. Mi amiga Agnija me relataba sobre un doctor de su natal Letonia que afirmaba que “el problema no es la emancipación de la mujer, sino la degradación del hombre…”. Esto nos llevó un tiempo aclararlo entre ambas. Yo preguntaba, ¿entonces la mujer debe volver a casa, quedarse ahí, echar atrás décadas de lucha? ¿es la responsable de que todo va mal?

-Nop nop.. él no dice eso…

-¿entonces? ¿a qué refiere este doctor?

-En un apartado habla sobre la situación de la sociedad en general… como ejemplo menciona los países nórdicos, en los cuáles la familia ya desapareció como núcleo social… porque la mujer es bastante estudiada e independiente… por lo tanto se ven solamente los fines de semana para intercambiar chamacos, ir a un restaurante y ya… y una de las causas es eso que las mujeres cada vez son más emancipadas… pero al mismo tiempo la mente masculina se degrada… no hay un interés por parte de hombre a evolucionarse… Solamente dice que el hombre cada día es más consumidor, más tele, más chelas, más fut… y se degrada… sin embargo la mujer está en un proceso interminable de un deseo de superación…

  • ¡Verdeeee!, ya entendí.

  • …y de allí empieza el problema de la sociedad en general. Por eso también la situación en mi país, por ejemplo, muchas mujeres hermosas, educadas, inteligentes… y solas.. queriendo tener pareja… no encuentran… porque no vas a agarrar a un imbécil básico..”mejor sola que mal acompañada”… jeje

  • ay canijaaaa, ciertooo, estamos frente a una crisis.

Esto resonó muy fuerte en mi cabeza. Lo seguimos hablando para tratar de entenderlo mejor. Si bien es cierto que la mujer a través de la historia ha tenido que desplazarse a para ocupar varios espacios: pienso en la segunda guerra cuando las mujeres tuvieron que ocupar el lugar en las fábricas y realizar las “labores propias masculinas” pero a la vez, seguir cuidando de los hijos, del hogar y a saber cuántas cosas más; también pensé en las madres solteras, en las mujeres empresarias, etc… ¿A qué se refiere este interés por evolucionar? Si la evolución puede entenderse como “un proceso que deben atravesar algunas cosas y que consiste en el abandono de una etapa para pasar a otra, ya sea de manera gradual o progresiva”, entonces no estamos entendiendo nada. Esta evolución sería la invitación a dirigirnos hacia una mejor sociedad conjuntamente.

Dos. El jueves fui con otra amiga a ver la película “Me quedo contigo” de Artemio Narro, una película que como el director mismo describe, es provocadora. En el inicio se presentan las protagonistas pero no de manera velada, muy cercano a cómo somos los grupos de mujeres, e incluso con nuestras amigas jotas, cuando no hay “hombres” alrededor.  Digo que ese espacio de encuentro siempre es velado porque las mujeres no hablan de sexo de manera simple y llana, no dicen groserías, en corto, “no tendrían esas formas de ser tan masculinizadas”. Pero ¿qué debemos entender como formas masculinizadas? Hablar crudamente de sexo, referirse al otro como un entretenimiento sexual, como un objeto del que se adquiere un beneficio. “Eso no lo hacemos las mujeres”. Toda la película cruza por incómodas situaciones y lugares donde no habíamos visto a las mujeres: violentando y sexualizando el cuerpo del otro y como diversión a la vez. Esto me recordó a “Viólame” (Baise-moi,) de Virginie Despentes pero como el mismo director puntualizó frente a mi observación sobre los personajes y las situaciones como un guiño a esta película, ciertamente al final de la película de Despentes hay una moralización que cruzan las acciones de los personajes, que en “Me quedo contigo” no. Esto me dejó pensando que el problema no era el género si no las acciones humanas que toman forma a través de quién tiene cierto poder.

Tres. Dos eventos el fin de semana.

A) ¿Quién tiene el poder de qué? Un chico muy seguro de sí mismo viene conmigo y me dice: ¿bailas conmigo o te regaña tu novio? Dos cosas me chirran en la cabeza como un loop novio/control. Nuestro ideal egoísta e individualista eso suena a un reto del tipo “escápate conmigo”, algo que me vuelve a chirriar más. Bailamos, su cuerpo se me repegaba y decididamente le digo: – ¿me estás joteando durísimo no? -…desde hace tres horas…  En corto, decidí irme de la fiesta y ya no hablaré del dispositivo de vigilancia entre mujeres, solo diré que una chica me increpó que yo estaba joteando con uno mientras estaba con otro, una siempre es sospechosa.

B) Esa misma noche y en la siguiente fiesta, en una charla de balcón, un tipo me toca el seno. Recuerdo esa vieja escena repetida algunas veces.  ¿Qué hubiera cambiado las cosas? ¿que me preguntara si podía hacerlo? ¿que jode mucho la actitud de niño de lo tomo y me hago el loco? ¿el sistema de significación de deseo sobre un seno y el tocar? Yo misma he sido partidaria de la máxima “ve y agarra aquello que quieres, si te dan un manazo pues ya sabes que no debes arrebatar”. Lo molesto es que esta idea-práctica se repite extendidamente, en el metro, en la calle, en la cabeza de los hombres… Me encantaría entender cómo opera esta situación. Me imagino al tipo pensando en cámara lenta, pensando y mirando mi seno, ¿se cuestionará si lo agarra o no?, ¿será solo un impulso? Y después de agarrarlo, ¡ah! porque no fue un tocar sino un agarrar, ¿qué pensará? El cuerpo femenino esta ahí para tomarse, está ahí para conquistarlo, las mujeres seguimos siendo una tierra natural de la idea de conquista –conquista: apoderarse de un lugar, como un territorio, una ciudad, etc., por la fuerza, especialmente con armas-. Me sorprendo, no mucho, después de que me agarra con toda su mano abierta el seno izquierdo, -¿qué te pasa? ¿en qué momento crees que puedes tocarme sólo porque se te ocurrió? ¿Qué sentirías si te agarrar los huevos solo porque se me ocurre? Y tal vez eso debí hacer, tomarlo por desprevenido y meterle la mano entre las piernas.

Cuatro. Después de años sin ver a mi querida amiga y mentora Maritza, nuestra charla derivó a preguntarnos, después de compartir varios sucesos en relación compañeros de trabajo y amigos, ¿qué les pasa a los hombres? ¿por qué les importa tanto su postura superior frente a una mujer? Cuando ellos hacen determinadas cosas que no nos gustan, en las que abusan de un supuesto poder que da el género, que viene de la creencia de que una debiera ser dócil, frágil y dependiente de un hombre, cuando esto no sucede ni se asegura, ellos se enojan mucho, una queda como la loca, la golfa, la provocadora, una se merece lo que le pasa por salirse de esas parcelas en las que debiéramos quedarnos. ¡Tome para que aprenda! Maritza me invitaba a usar la estrategia, realizar las mismas formas en que ellos operan. Hablábamos sobre que las mujeres bajamos la cabeza, somos más comprensivas, en nosotras cabe la cordura y todos esos cuentos de dominación que nos han contado. La mujer no debe ser violenta, no debe abusar, debe perdonar… Esa era la propuesta, usar las mismas estrategias con las que se conducen los hombres. Y me parece que puede funcionar, ¿cómo será verse en ese espejo?

¿Será que los hombres no están evolucionando? ¿Será que como dijo Artemio, no se han enterado de que este mundo ha cambiado demasiado? ¿Será que necesitamos ir un poco más de la mano en un intento de pensarnos conjuntamente hacia adelante más que hacia atrás?

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Me agarra el seno

Bugeye,”Never Let You Go”

Conocer a una banda o una canción que me sorprenda, me emocione y me de esperanza siempre es un gusto. El conocimiento viene de donde menos lo imaginas. Pero además de que me conquista el oido, me conquista la imagen. Después de escuchar la canción Never Let You Go en la transmisión de Steve Lamacq en BBC6, y para afianzar mi conocimiento corro a spotify a guardar la canción… nada. No me sorprende, aunque me doy el “lujo” de pagar Spotify nunca tienen nada, aún así parte de mi canasta básica. Corro hacia Youtube para afianzar mi nuevo conocimiento, ahí sí que están y luego voy a facebook… la banda es muy nueva, recién  “A 1064 personas les gusta esto”, descubro en su página de facebook.

Video “Never let you go”

Bugeye, etiquetado, seguramente por ellos mismos, como: Indie, garage disco, procendentes de Londres. El track que he escuchado resulta ser su EP Never Let You Go, que saldrá el 8 de julio de este año, a través de  Repeat Records/Badger Recording Co, evidentemente a través de iTunes. La banda conformada por Angela Martin (Voz, Guitarra), Paula Snow (Bajo) y Jack Houston (batería), tienen inspiraciones riot grrl en influencias como Sleater-Kinney, Le Tigre y Gossip. Se trata de una banda que ya había figurado anteriormente en la escena underground de Londres, pues reaparece casi quince años después de “Disco Dancer” no habían realizado mucho.

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Pero, el video. 

El video que encuentro en youtube para el single Never Let You Go fue dirigido por Emma Nathan, y  trata sobre  la violencia doméstica y la venganza. No solo la edición, los movimientos coordinados del baile, la luz, y una edición que me atrevo a llamar impoluta, resulta ser una analogía entre el baile, el encuentro y la idea de encontrar el amor. Así como lo resumió Café Tacuba sobre el “Baile y el Salón”, la vida misma en la que encuentras un amor en el baile de la vida. Pero en este video que muestra la repetición de imaginarios sobre el amor, relata las maneras en que el probablemente nos conducimos en el proceso de encontrar una pareja. En una leyenda del video que muestra “Lie to me and say you love me”, resulta el detonante de todas las ideas románticas que permanecen en nuestro chip cultural amoroso. No solo de las mujeres sino de hombres y de todo el colectivo al que pertenecemos. La pareja se encuentra en la pista de baile, se enganchan y bailan. Bailan con ritmos repetitivos que son la metáfora de las relaciones amorosas, siguiendose los pasos de manera divertida. Uno decide llevar el paso, un juego seductor hasta que se torna turbio, repetitivo y luego extraño, con movimientos que nos recuerdan los juegos de poder así como de violencia. Pasos que ya no queremos hacer, pasos que seguimos repitiendo por pura cotidianidad, hasta que se torna violento. Ella termina amarrando a su compañero, dejándolo tirado e inmovilizado para seguir a una continuidad de superarlo y buscar una nueva pareja en la pista de baile de la vida.  La vida amorosa parece que sigue siendo el símil del baile acompasado, del ir y venir y ceder, es lo que nos provoca Bugeye en esta canción y en este video.

Lo que me emocionó de esta banda y el video es el compromiso que provoca la música para abordar temas cotidianos, sobre el amor, sobre nuestras ideas de cómo conducirnos con qué tema. La música es un arma fundamental para hacernos reflexionar sobre asuntos que imaginamos pero que no siempre resultan como desearíamos. Hacer una pausa para abordarlo desde este punto de vista no solo resulta lúdico sino reflexivo y qué mejor que con ritmos cercanos al post punk comprometidos.  El riot grrrl hablaba sobre las mujeres, me atrevo a decir que si bien hay un sesgo importante sobre el amor y las mujeres, también podría tratarse sobre un tema general que es el amor.

Para escuchar a Bugeye

En Soundcloud 

y para ver el video Never let you go

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Bugeye,”Never Let You Go”

Imágenes-Fábula

– ¿Por qué nos encanta tanto la imagen de la destrucción?
– Porque es más fácil destruir que construir, además de que te da subidón.
– Y ¿qué con las imágenes de destrucción por el tiempo y el humano?
– ¡Ah! esas son imágenes-fábula, nos quieren dar el mensaje del poder de destrucción de lo humano sobre la naturaleza, pero eso nadie lo reflexiona…

 

[Fue un 26 de abril de 1986 cuando uno de los reactores de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania explotó, causando un desastre radiactivo jamás visto en este país. Los habitantes del pueblo Pripyat que se encontraba cerca de la plata, tuvieron que abandonar la ciudad y llevarse solo necesario.]25 fotografias que muestran la tragedia de Chernobyl

 

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Imágenes-Fábula

Music is my lover

He decidido que este año mis pensamientos profundos y reflexiones estarán encaminadas a la música. Me he quedado con el ánimo de escribir mas sobre música, de encontrar otras formas en las que se un dínamo que articula la creatividad, subjetividades, épocas, sensaciones, sentimientos, memoria, archivos, materiales….

Odio las reseñas. Generalmente las reseñas parten de maneras subjetivas de abordar las bandas y sus creaciones, ya ni é, sino criticando bajo supuestos que se sacan de dónde, de lo cool, de la propia perspectiva, de las modas… Aquí un dilema, ¿cómo se puede escuchar la música para realizar invitaciones no solo a oir?

Particularmente creo que la música contiene una parte importantísima y vital en relación a la experiencia. Una canción nos recuerda a alguien, a un tiempo, nos lleva a paisajes, genera atmósferas. Es demasiado física, se baila, se canta, se toca, se escucha… sensorial.

Poncho de la Santa Sabina en algún disco, tal vez en el “Símbolos” o “Santa Sabina” agradecía a la música porque le salvaba. Ciertamente es una cuerda de a que una se puede sostener.

Para inaugurar estas entradas, dejaré esta hermosa versión de Gus Gus, una banda que me sigue emocionando hasta las lágrimas, con quienes he crecido y sigo admirando hasta sus últimas producciones. Esta es una versión de “Belive” del disco Polydistortion de 1997 de la siempre maravillosa 4AD, en pleno descenso de la movida raver. Siempre me recuerda a una persona con quien disfrutaba mucho mucho bailar.

 

Music is my lover

Sunday Morning

Es domingo y no serán ni las 10 de la mañana. El día está nublado y un poco frío, he preparado café que acompaño con galletas de mantequilla. Escucho intersonik, es la hora en que, del lado de Grecia, presentan música experimental y atmosférica en el programa “Washing machine” presentado por Vasilis Bekas. Intersonik me ha acompañado durante m{as de cinco años, siempre tiene algo que me acerca a mi misma, tal vez sea la soledad o tranquilidad y la música en primer plano.

Regresar a escribir en un blog en domingo, me parece un buen comienzo para realizar el necesario ejercicio de expresión a través de la escritura. Estos últimos seis meses han pasado tan rápido, todo va con una velocidad vertiginosa que me marea y que a veces no puedo detener, y otras no puedo alcanzar. No puedo rendir como los tiempos y las hablidades a demostrar se requieren.

Por eso,escribir se convierte e un vommito nuclear y radioactivo que puede ayudar a entender la manera en que las cosas se relacionan. Para un poco la inmediatez compulsiva de las redes sociales, los berrinches viscerales. Volver un poco a organizar ideas y redactarlas sin la necesidad de las modas y las palabras repetitivas y desgastadas que por ahí circulan.

Hay varias ideas que se revolucinaron en mi cabeza a propósito de la escritura tan ingente de la tesis. De un semestre de esos que requirió de mi sacar la garra. Aterrizaje. Poco a poco las ideas toman un lugar. Quiero hacer más que pensar, así que me voy a seguir tejiendo….

 

Sunday Morning

When Species meet

Haraway defenderá que los seres no existen como entes independientes, sino sólo en relación; nos continuamos ontológicamente los unos en los otros, sin claras barreras que delimiten entidades previas a la relación. No hay sujetos, objetos, tipos, razas, especies o géneros que no sean un producto de la relación. Al contrario, hablar de especies compañeras significa aceptar que quién y qué somos es siempre algo relacional, emergente, procesal, histórico, mutable, específico, contingente, finito, complejo, impuro… En el fondo, pues, el gran tema del libro es la relación, afirmando de forma radical que no podemos vivir sin los otros: “la relación es la unidad de análisis más pequeña, y la relación trata de la otredad significativa a cualquier escala” (p. 247).

Nos constituimos y vivimos los unos en los otros en toda nuestra carnalidad en relaciones que abarcan desde bella solidaridad a cruel violencia.

When Species meet